3º Premio Concurso literario de Canyet
Un tormentoso día, un científico en su laboratorio estaba
observando en el microscopio electrónico la estructura de un átomo de oxígeno,
el científico se lamentaba mentalmente de las limitaciones de su equipo pues le
gustaría ver mas de cerca el núcleo con sus 16 electrones.
Fuera del laboratorio, la tormenta crecía cada vez mas, y
en un instante... un rayo fue atrapado por el pararrayos del edificio, que
tembló desde la azotea hasta los cimientos, en el laboratorio quedó todo a
obscuras por mas de treinta segundos, el científico, tras reponerse del susto
provocado por la tremenda explosión del trueno, respiró hondo y se propuso
continuar con su investigación.
Al volver a ver la imagen del átomo de oxígeno, notó que
estaba algo distorsionada, corrigió el defecto y en ese momento se dio cuenta
de que la sobrecarga eléctrica había dotado misteriosamente al microscopio de
un poder de ampliación ilimitado.
Entonces empezó a ampliar y ampliar hasta que le pareció
ver en el núcleo algo parecido a un enjambre de galaxias, y a los electrones
que giran alrededor, como otros cúmulos de galaxias mas pequeños.
Ilusionado por la fantástica vista, siguió ampliando
acercándose a una de esas galaxias y vio que estaba formada por millones de
puntos luminosos como estrellas, todas ellas rotando sobre el eje de la
galaxia.
Cada vez mas excitado, dirigió el centro del campo visual
del microscopio, hacia uno de esos puntos luminosos, era fantástico, se dijo a
si mismo !Es un sistema planetario alrededor de su estrella¡
Su corazón latía a más de cien pulsaciones por minuto,
entonces le dio un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo al pensar... ¿Abra
algún tipo de vida en esos puntos que parecen planetas?
No pudo esperar más y continuó aumentado la imagen, se
acerco a uno de lo que parecían planetas.
Se dio un pellizco en la cara porque creía que estaba
soñando, no podía creer lo que estaba viendo.
!!!Son ciudades¡¡¡ exclamó, !!!Y están habitadas por personas
como yo¡¡¡ en ese momento recibió un fogonazo, como de un flash a través del
microscopio, sobresaltado se frotó los ojos y volvió a mirar con precaución,
entonces se dio cuenta que la luz procedía de unos potentes focos desde una de
las ciudades que vio anteriormente.
Los focos se encendían y se apagaban intermitentemente, el
científico pensó…
Sería fantástico que me pudiera comunicar con ellos,
estaría bueno que esas señales fueran...
!!!!! ES MORSE ¡¡¡¡¡
Inmediatamente el científico buscó una pequeña linterna de
bolsillo que tenía, no sabia donde, por suerte la encontró pronto, -Mira que sí
ahora no funciona- oprimió el pulsador con nerviosismo -Siiii, hoy es mi día de
suerte- acercó la linterna al microscopio pensando... ¿Les llegara la luz...?
Repitió las señales que recibía, con su pequeña linterna a
través del microscopio, en ese momento, los focos de la ciudad, enmudecieron,
se apagaron, la ciudad seguía allí, pero... ¿ y los focos...?
Transcurrieron unos segundos que parecieron siglos, pero
de nuevo los focos empezaron a transmitir y atentamente leyó en las señales...
SOLO VEMOS UN GRAN CIRCULO EN NUESTRO CIELO, CON UN OJO EN
EL CENTRO.
¿ERES TÚ NUESTRO DIOS?
El científico se sintió abrumado, ¿Como iba a ser el un
dios? ¿Qué podía contestarles? mientras pensaba la respuesta, pasó su vista por
uno de los ventanales del edificio, la tormenta se había retirado dejando una
noche clara y estrellada y al reconocer la Vía Láctea se dijo;
-Que gran similitud a lo que acabo de ver en el microscopio, entonces, envió su
respuesta...
NO HERMANOS, NO. MI UNIVERSO, EL QUE HASTA AHORA CONOZCO,
QUE ESTÁ COMPUESTO POR MILLONES DE GALAXIAS COMO LA QUE YO HABITO, NO ES MAS
QUE UN ÁTOMO DEL CUERPO DE DIOS.
F.R.M.

